¿Cuál será el futuro del
aprendizaje?
En el vídeo de Sugata Mitra se
plantea es pregunta al principio del vídeo. Cuenta cómo intentó averiguar la
procedencia del tipo de enseñanza que se imparte en las escuelas. Data de hace
uno 300 años y procede del último y mayor de los imperios. En él debían
controlar a grandes masas de personas, sin ordenadores, tecnología, nada de lo
que conocemos hoy en día.
Las escuelas preparaban a la
gente que más tarde formaría parte de la máquina administrativa burocrática que
controlaba todo. Buena caligrafía, saber leer y multiplicar, restar, sumar y
dividir mentalmente, estas son las tres disciplinas que debían dominar todos
los alumnos. Todas las escuelas debían ser idénticas entre sí, todo tenía que
ser idéntico, de manera que si alguien de un país era trasladado a otro se
adaptaría rápidamente al sistema del nuevo país.
Las escuelas tal y como las
conocemos están obsoletas. No son inservibles, pues el sistema está muy bien
pensado pero, está anticuado, necesita de una inmediata renovación.
El conferenciante decidió hacer
un experimento haciendo un agujero en el muro que separaba el barrio marginal
de su oficina y colocó un ordenador empotrado en la pared. Hizo esto solo para
ver qué ocurriría si esto lo vieran unos niños, los cuales nunca podrían tener
a su alcance un ordenador, no sabían nada de inglés y no conocían lo que era
internet.
A las pocas horas, volvió para
comprobar cuál había sido el resultado. Quedó muy sorprendido al ver a los
niños navegando por Internet pero, al comentar esto a unos compañeros,
contempló la posibilidad de que quizá alguien les podía haber enseñado. Por
ello, decidió recorrer 500 km hacia la India y allí, donde no había la más
remota probabilidad de que alguien pasara a enseñar a los niños ni inglés ni el
uso del ordenador, dejó de nuevo otro ordenador. Volvió a los dos meses
pudiendo comprobar que estaban jugando a videojuegos y manejándose a la
perfección con el ordenador que él había dejado allí meses atrás.
Sugata Mitra pretende diseñar el
futuro del aprendizaje. Para ello quiere apoyar a los niños de todo el mundo
aprovechando su curiosidad y motivación por el aprendizaje. Pretende construir
una escuela que se llamará La escuela de la Nube, una escuela donde los niños vivirán
aventuras intelectuales inspirados por las grandes preguntas planteadas por sus
mediadores. Pretende construir una instalación en la que se pueda desarrollar
todo esto, donde no habrá casi personal docente sino que serán los niños los
que regulen su propio aprendizaje.
Por tanto, a modo de conclusión,
podemos decir que Sugata Mitra hace una gran reflexión en torno al aprendizaje
de las personas. Además, infiere en el hecho de que las escuelas, e incluso el
conocimiento, han quedado obsoletas. Por todo ello, debemos plantearnos un
cambio en la educación y el aprendizaje, pues solo cuando haya modificaciones
notaremos una mejora y un interés por estudiar que, desde hace años, ya no se
percibe.